miércoles, 13 de abril de 2011

Capital de Escandinavia con Jaime

Tras muchos días sin actualizar el blog al fin, hoy encuentro la motivación y la inspiración para hacerlo.

El día 1 de Marzo, teníamos los billetes de autobús para irnos a Estocolmo, la capital de Suecia, ciudad que en algunos sitios se conoce como la Venecia del Norte, por el hecho de que se encuentra localizada sobre islitas y rodeada por todos lados de agua.

Debido al madrugón, una vez que llegamos a la estación, tuve la necesidad de un café, porque entre el mareo del autobús y el atasco que sufrimos, sí, atasco en Suecia, apenas increíble pero había atasco a la entrada de Estocolmo, no había sufrido nada igual desde que salí de España, y es que aquí como siempre voy en bici a todos lados, pues no echo de menos el coche para nada de nada. Puede verse a la perfección mi cara de una mezcla entre mareo y sueño...


Además hacía un frío increíble, solo hay que ver cómo iba Jaime de abrigado.




A pesar de que llevábamos la guía que me habían regalado mis queridos cedrunos y que yo había seleccionado lo que debíamos visitar, nos acercamos a la oficina de turismo a coger un mapa (me encantan los mapas)



Cómo no, lo primero que visitamos en cuanto llegamos (superando las dificultades de la nieve y el frío), fue Gamla Stan, o bien la Old Town, o en castellano la ciudad vieja. Es una islita en la que se encuentra el Palacio Real y que es el edificio principal de la ciudad. Allí pudimos hacernos alguna foto los dos juntos, rodeados de nieve y con un fondo totalmente congelado.


Mientras esperábamos a las 12 de la mañana, hora en la que se produciría el cambio de guardía, pudimos dar un paseo por las bonitas calles de Gamla Stan, que como toda ciudad antigua está llena de tiendas de Souvenirs en las que se vendían algunas cosas curiosas, como CD´s, creo que debe ser de las pocas tiendas de discos que queden.


O relojes de colores que sé que a más de una le gustaría que le hubiese comprado uno, pero bueno se pueden comprar en cualquier chino ¿no?


Y para ir abriendo el apetito unos suculentos bollitos de chocolate mmmmmm


Pero sin duda lo más llamativo para mi, son las postales que venden en todas las tiendas de recuerdos, las hay con paisajes preciosos de la ciudad pero es que también las hay con la familia real sueca, ¿alguien se imagina en España una postal con el Rey, Sofía, Felipe y las infantas?



Así caminando entre las calles nos dieron las doce del mediodía, hora del cambio de guardia. Nos presentamos en el Palacio Real, bien abrigados porque teníamos que estar parados mientras se realizaba. Un guardia salió y explicó en sueco y también en inglés cómo se sucedía y en lo que consistía, lo cierto es que no me enteré demasiado, y no porque no tenga ni papa de inglés, sino porque el frío tenía mis neuronas congeladas y no era capaz de concentrarme en lo que estaba diciendo, vaya que si lo hubiera explicado en castellano tampoco me habría enterado de nada! 



Los apuestos Guardas reales realizaron el cambio y tras esto nosotros más o menos como cubitos de hielo, decidimos que teníamos que ir a comer. Pero nos fue totalmente imposible comer de picnic como habíamos pensado y preparado, así que decidimos elegir un Mc Donalds, muy a nuestro pesar, eh Jaime!


Después de comer, teníamos pensado dirigirnos al Museo Vasa, que se encuentra en otra isla diferente, se llama Djurgarden, y en el camino hacia allí pudimos ver lo precioso que es Estocolmo y el encanto que se observa en cada una de sus calles.




Caminábamos al lado del agua donde había muchos barcos amarrados.


E incluso algunos animales sobrevivían al frío.



Cuando llegamos a la isla que he comentado, me impresionó mucho un edificio que es donde se encuentra el Nordiska Museet, museo que está dedicado a las tradiciones de los pueblos del norte de los últimos 500 años. Dentro de él pueden verse muebles, trajes, utensilios caseros y artesanales y armas. Este es el edificio:




Andando un poco más se encontraba nuestro destino, el Vasa Museet,  museo donde se exhibe la nave de Guerra Vasa, que fue mandada construir por Gustavo Adolfo II y que se hundió en el Beckholmen el 10 de Agosto de 1628. Luego en el año 1961 fue rescatada y ahora se encuentra en el interior del museo.



Este barco es honra de la marina sueca y debieron trabajar muy duro para recuperar la nave y también utensilios que se exhiben en el museo. Todo esto y más lo supimos porque realizamos una visita en la que un guía nos explicó en auténtico fast inglés como se produjo el hundimiento y cómo habían recuperado el barco etc. Y es que aquí en Suecia la gente habla bastante bien inglés, por lo menos entienden y saben explicar las cosas, pero lo del guía era tremendo, hablaba muy bien, rápido y con palabras raras; pero además de eso en su chapita llevaba escrito que también sabía alemán. Alucino con la gente, yo también quiero saber idiomas.


Volviendo al barco,  en el museo había también una maqueta de como debía ser el barco



Tras salir del museo Vasa, con calorcito en el cuerpo y la vejiga vacía, que es importante ya que en muchos aseos como el de la estación o el del Mc Donalds hay que pagar por usarlos, nos dimos una vueltecita por el resto de la isla viendo algunos edificios tan bonitos como el Museo de Biología, enclavado en un típica casita sueca.


O la embajada Española, que se ve al fondo la bandera



Tras nuestra visita a la capital de Escandinavia y con frío hasta en las uñas de los pies, regresamos a la estación de autobuses para volver a nuestra querida Västeras. Estábamos tan cansados que no pudimos evitar caer dormidos en el trayecto.

Proximamente aventura de 6+1 español@s y una americana en Tallín, cuento de hadas!

lunes, 14 de marzo de 2011

Con Jaime en Västeras

Bueno aunque ya voy con un poco de retraso, pero tengo que actualizar, esto porque se me acumulan las experiencias que contar. hace ya un tiempo que Jaime estuvo aquí y estuvimos de visitas culturales en algunos sitios.


En segundo día después de que el primer día tuviéramos que sudar los insudable por subir la maleta hasta la residencia, nos dirigimos a hacer turismo por el centro de Västeras, la que ahora es mi buena ciudad. Durante el camino que bajamos andando, Jaime estaba tan emocionado con la nieve que solo quería hacer ángeles en ella.




 Así seguimos caminando hacia el centro de la ciudad, con nuestra guía en el bolsillo tratando de culturizarnos y empaparnos de los monumentos y cosas guays que hay aquí que son unas cuantas, como la catedral por centro y por fuera.




Cuando seguimos caminando por las calles del centro nos encontramos como un show de unos niños haciendo hockey sobre hielo con un hombre que tenía un micro y decía cosas en sueco que evidentemente no nos entrábamos de nada de lo que decía pero era divertido, esta ciudad empezaba a tener vida en la calle, algo que cuando llegamos parecía imposible debido al frío y a la nieve, que por cierto ya va quedando muy poquita.


En esa misma plaza había un puesto callejero en el que se vendían como cacharros (si parece que había vida ¿veis?)




También nos hicimos las típicas fotos de los turistas en los paisajes más típicos de aquí que la verdad, son preciosos, aunque seguro que un día de sol serán todavía más. Es la típica calle que sale en todas las postales con el río helado o con el río líquido (hay para todos los gustos).


Al final de este día pasamos por la universidad (de la que Jaime quedó encantado por las tecnologías que emplean para imprimir, fotocopiar etc...) y como no habíamos visto nieve suficiente decidió sentarse en un banquito cual abuelo a verlas venir.




No cayó en la cuenta de que cuando se levantase tendría el culete empapado puesto que la nieve, aunque no lo creáis moja también! jajajajaja, fue muy divertido.


Y así termino este maravilloso día de turismo por Västeras.


Los días que siguieron tampoco tuvieron desperdicio, al día siguiente nos pusimos en camino en compañía de Gon al Ikea! Si sí un IKEA sueco (que vamos son todos igual en España en Suecia o en la Conchinchina) o eso creo yo porque el de España no tiene nada que envidiarle a este. Bueno mejor dicho, lo único que podría envidiarle son l@s wap@s dependdientes rubios que atienden o a veces morenos de bote, porque aquí al contrario que en España, la gente se tiñe de moreno en vez de rubio. Ya sabemos, siempre queremos lo que no tenemos...en fin, que nos fuimos al IKEA.



También en compañía de Gon nos hicimos una escapadita al Lago Marälen, vamos el que está aquí en esta ciudad, pero de camino nos encontramos con algo curiosísimo que hay en esta ciudad, y es que hay un hotel encima de un árbol, solo tiene una habitación y por lo visto te suben la comida y eso con unas poleas y una cuerda que hay pero lo que desconozco es cómo te suben a ti para que puedas dormir allí arriba, quizá sea mediante la polea esa, ni idea.



Así llegamos al lago que cómo no estaba congeladísimo y pudimos caminar por encima e incluso la gente había esquí de fondo...




Pues hasta aquí este día.

Otra cosa diferente que hicimos durante la estancia de Jaime fue que asistimos a un partido de Hockey sobre hielo, fue algo emocionante, cuando llegamos al estadio, no había ambiente de partido fuera del estadio, de hecho dudamos que hubiera partido porque no había millones de coches ni de bicis ni se oía ruido alguno (si es que estos suecos son silenciosos para todo). Pero finalmente encontramos el lugar correcto y en cuanto entramos flipamos, que ambientazo, todo el mundo cantando y animando al equipo local, del que en ese momento nos hicimos supporters! Todo el partido animando, un tío con un megáfono que empezaba las canciones... Pero hubo varias cosas que me llamaron la atención, los cambios de los jugadores se producían cada pocos minutos y por ello se dejaban la piel en el campo, además se metían unos empujones tremendos, era ensordecedor el estruendo cuando alguno chocaba contra el cristal. Y la última cosa que me sorprendió es lo largo que es el partido, hay como 3 tiempos de 20 minutos cada uno pero entre ellos el descanso dura 17 minutazos y si encima quedan empate juegan otros 5 minutos pero en este caso solo 4 jugadores de campo. Al final del partido, el equipo local ganó y los espectadores enloquecieron.



Y hasta aquí la visita de Jaime por Västeras, en la próxima entrada Estocolmo...

jueves, 24 de febrero de 2011

Uppsala Field Trip

Durante los días 14 al 18 de Febrero, nuestros queridos profesores (que son como abuelitos entrañables) nos llevaron de Field Trip ( o prácticas de campo) cerca de Uppsala a una estación-laboratorio que hay en medio de la nada, cercana al Lago Erken.

Suponíamos que el Lago estaría helado (como todo por estas fechas) pero cuando llegamos, era como un auténtico desierto de nieve. Nunca imaginarías que ahí debajo hay un lago, un increíble lago, no como los de España que a su lado son lagunillas.








Puedes andar por encima del lago sin peligro alguno de caerte y hundirte pero aún así por motivos de seguridad, todos debíamos llevar en nuestro cuello un artefacto que tenía aspecto de prismáticos con un silbato (al menos para mi). Realmente eran como unos punzones los cuales tendrías que estar atento a sacar si de pronto veías que te hundías en el lago y éstos tendrían que ser clavados en el duro y frío hielo. En fin el salvavidas del hielo.


Básicamente lo que hicimos durante esta semana fue muestrear en lagos en climas frío, y tanto que eran fríos, por lo visto llegamos a estar a -30 grados o algo así. Todo congelado, salías a la calle y del propio vaho de la respiración el pelo se congelaba...en fin una locura. Pero estuvo bien, algunas de las cosas que hicimos fue hacer agujeros porque claro muestreábamos el agua no el hielo así que como bien dice Gonzalo, dejamos el pobre Lago Erken como un colador.






Tampoco importaba demasiado porque debido al frío, enseguida volvía a aparecer la capa de hielo.

Como buenos suecos (o finlandeses si me permiten decirlo), el último día algunos decidimos disfrutar de un momento sauna y posterior rebozado en la nieve. En ese momento en el que sales a la nieve no sientes nada, vas en bañador a -25ºC pero tienes tanto calor por la sauna que no sientes nada, y lo mejor que luego duermes muy a gustito.




También tuvimos algunos que otros bailecitos por la noche, pero sin duda mi favorito fue cuando nos pusimos a bailar paquito el chocolatero con gente de diferentes nacionalidades, eso no tiene precio.





Pero no solo eso sino que me inicié en la Bachata, que bueno aunque soy un poco pato mareado no se me dio tan mal (o eso quiero pensar).




Entre idas, venidas, fríos polares, pelis de miedo, salchichas, ensaladitas, patatitas y azúcares nocturnos tuvimos que volver a Västeras, ciudad que es mi actual hogar y reventados como estábamos teníamos que subir andado hasta casa, pero no importaba porque habíamos disfrutado de 5 días de campo.

Hasta la próxima aventurilla...




Martita

domingo, 6 de febrero de 2011

Caminando por el bosque larala la entre flores vi que había uaau...

Una semana en Västeras...

Un domingo de paseo...

Un bosque cercano...

Un día espléndido para pasear...

Tres estudiantes que no tienen nada que hacer y deciden ir a dar una vuelta por las inmediaciones de su residencia...

¿El resultado?

Ya llevamos una semana aquí, y parece que no ha pasado nada de tiempo, y eso que estamos casi "sin nada que hacer", pero han sucedido varias cosas ya, la primera fiesta, las primeras compras, y el paseo por el bosque. 

La primera fiesta transcurrió con normalidad, se realizó en la common room y en ella había más gente que en la guerra, de hecho no es tan grande como yo pensaba. Pero allí eso no importaba, gente de distintas nacionalidades se juntaba para celebrar el cumpleaños de una chica, no importaba si eras bajo o alto, guapo o feo, portugués o alemán, solo importaba compartir un ratito juntos. Así, mi primera impresión de la fiesta fue buena, sin ningún altercado (o por lo menos que yo sepa) y con gente muy distinta.


Ahí estábamos Gon y yo conociéndo gente diferente y con ganas de pasarlo bien, aunque algunos de los que allí había pusieran extrañas caras...


En fins...

El domingo llegaba y con él el fin del fin de semana... pero por la mañana como buenos domingueros decidimos irnos a dar un paseo por el bosque que tenemos aquí detrás de la resi, con la sorpresa de que justo en el bosque hay como barrios de casitas metidas entre los árboles.


Con sus garages correspondientes...


Y otros barrios más según avanzábamos...


Y así caminando y caminando descubrimos algo que nos hizo volver a nuestra infancia...




Un parque con columpios en medio de aquella maraña de árboles, de pinos, pero lo más curioso es lo siguiente

¿Será donde los abuelos suecos juegan a la petanca? O por el contrario ¿será donde los niños pequeños juegan con la arena? Creo que hasta la primavera y el deshielo no lo podremos saber.

Volviendo ya hacia casa vimos algo muy muy deseado...


El Burger King de Västeras! Muy bien, no está lejos de casa así que es bueno saberlo en caso de urgencia. Y finalmente cuando nos dimos cuenta de que estábamos llegando de nuevo al hogar fue cuando avistamos los apartamentos BENIDORM primera linea de playa



Esto ha sido todo por hoy, un largo día con algunas cosas que contar, seguiré informando desde Sweden.

Martyta